El Fundamentalismo Cristiano y la Redención de Medio Oriente

 

Pedro Granoni

UNLP

 

 

Era un sonido apagado, sordo, penetrante

muy parecido al que hace un reloj envuelto en algodón

… ¿Era posible que no lo oyeran? [1]

 

 

Introducción

 

Cuando escuchamos la palabra “fundamentalismo”, nos vienen a la mente imágenes como turbantes y hombres-bombas, un café o un micro volando en pedazos. Si nos proponemos pensar como luce un fundamentalista, talvez proyectemos una figura espigada y de barba frondosa, un símil de Osama Bin Laden. Pero existe otro fundamentalismo, que no tiene como raíz la lucha desesperada de un pueblo que resiste a su exterminio, sino que se remonta a las páginas de la Biblia, más precisamente al Antiguo Testamento. Con su accionar busca liberar la Tierra Santa de las manos de los infieles, para que llegue la última hora y el fin de los tiempos.

Estos fundamentalistas, no visten turbantes, ni portan una AK 47 al hombro. En sus oraciones piden por guerras que ellos lucharan, sus finos trajes no se salpicaran con sangre palestina. Suelen ser de raza blanca,  provenientes del Cinturón Bíblico (medio oeste y sur de los Estados Unidos), algunos de ellos amasan grandes fortunas con sus programas televisivos. Pertenecen al  otro pueblo elegido (además de los judíos) por Dios, su Destino Manifiesto es llevar la democracia a todo el mundo, incluso a aquellas naciones que no la deseen.

Dicen defender a “la única democracia del Medio Oriente”, es decir al Estado de Israel de sus irracionales enemigos, que no solo son irracionales, sino que para colmo de males, son a la vez musulmanes. Supuestos envidiosos (al igual que nosotros los latinoamericanos) de la bonanza del primer mundo y enemigos tácitos de la civilización occidental. Sostienen que el moderno (según ellos resurrecto) Estado de Israel viene a cumplir la profecía bíblica, por lo cual su apoyo religioso y político hacia el mismo es total.

Los fundamentalistas cristianos ven al Medio Oriente como un lugar irredento, donde las huestes del anticristo (los musulmanes) vejan con su presencia la Tierra Santa. Babilonia, Judea y Samaria siguen allí según su análisis, las actuales fronteras nacionales no significan nada frente aquellas trazadas por Dios, quien separó Israel para los judíos. Es necesario entonces redimir el Medio Oriente, garantizando la conservación y expansión de las actuales fronteras del Estado Sionista, condición necesaria para asegurar la Segunda Venida de Jesús y el posterior Apocalipsis.

Dentro del movimiento fundamentalista, aquellos que apoyan estas ideas son llamados cristianos sionistas. Aunque hay que aclarar que dentro del Cristianismo Sionista también se encuentran liberales (como los neoconservadores por ejemplo), que si bien son aliados, no forman parte del fundamentalismo cristiano. Los cristianos sionistas mantienen relaciones hostiles con los cristianos palestinos, debido a su rotunda oposición a toda negociación con los palestinos. Nada de “Paz por Territorio”  todo el Territorio Bíblico (gran parte del Medio Oriente) correspondería a Israel.

El Fundamentalismo Cristiano es la piel de cordero, debajo la cual se esconde el lobo imperialista, sediento de petróleo. Veremos los ojos de la bestia, analizaremos su origen, su justificación teológica y su escabrosa relación con la política estadounidense en Medio Oriente.

 

Las raíces cristianas del sionismo

 

Esta historia comienza en el siglo XVII, cuando diversas sectas puritanas huyeron de la Inglaterra Anglicana, hacia el “Nuevo Mundo”. En la tierra de la que huían habían surgido y fracasado profetas que buscaban construir una “Nueva Israel” en Inglaterra y luchar por el regreso de los Judíos a la Tierra Santa.

 

Los peregrinos son considerados como “los fundadores de la patria”, ocupan un lugar central en la construcción mítica de los Estados Unidos. Eran miembros del pueblo de Dios, que fundaron la nación de Dios, la América Mesiánica.

 

La Reforma protestante rescató al Antiguo Testamento (relegado por católicos y ortodoxos, quienes se alejaron de las raíces judaicas del cristianismo), entendiendo al cristianismo como sucesor legítimo del judaísmo. La Biblia pasaría a ser (para las sectas puritanas refugiadas en Estados Unidos) un texto legitimante de sus políticas, que justificaría el genocidio de los pueblos originarios, la esclavitud de los africanos y la posterior expansión hacia Texas, Nuevo México y California en el siglo XIX.

 

En el Antiguo Testamento los pasajes violentos, no son una rareza, podría pensarse que es un libro de la guerra, donde abundan venganzas y masacres, como la conquista del pueblo de Israel de la “Tierra Prometida”, en la cual se justifica la limpieza étnica de los habitantes de Canaán. Los siguientes son algunos extractos del AT que hacen  referencia a la guerra sostenida por los elegidos contra sus enemigos:

 

v     “Enviaré por delante mi terror y desbaratará a los pueblos que invadas: haré que tus enemigos te den la espalda. Enviaré por delante el pánico que espantará delante de ti…El sol se puso y vino la oscuridad; una humareda de horno y una antorcha ardiendo.” [2]

v     Ese día es para el Señor de los Ejércitos día de venganza contra sus enemigos. La espada se ceba, se sacia, chorrea sangre, porque el Señor de los Ejércitos celebra un banquete…Tiemblan los montes, yacen los cadáveres como estiércol por las calles.” [3]

v     Como crepúsculo que se extiende sobre los montes es el ejército denso y numeroso; no hubo semejante ni se volverá a repetir por muchas generaciones…Perseguiréis a vuestros enemigos, que caerán ante vosotros al filo de la espada.” [4]

Durante el Siglo XIX encontramos que aquella obsesión inglesa no solo perdura, sino que se acrecenta. Gracias a Lord Shaftesbury se establece el Consulado de Gran Bretaña en Jerusalén, en 1838. Al siguiente año (a instancias de la Iglesia de Escocia) se publica el “Memorando de los Reyes protestantes de Europa para la restauración de los judíos en Palestina. En 1856 con el tratado de París comienza la migración de judíos y cristianos a Palestina.

 

Más adelante veremos como esta fraseología guerrera, vendrá a justificar violencias del presente y del futuro. Podemos afirmar que tanto en la Inglaterra del Siglo XVII con Cromwell, como en la del Siglo XX con Balfour, fueron cristianos quienes atizaron el regreso de los judíos a un Israel revivido.

 

La Teología del Cristianismo Sionista:

El Camino hacia el Armagedón

 

“Dios ha otorgado la tierra de Israel al pueblo judío…

nadie, ni la ONU, ni la Unión Europea, ni Rusia, ni ningún cuarteto o trío

 puede decidir sobre esa tierra que no les pertenece”. [5]

 

Podría pensarse que el cristianismo sionista es una creencia que simpatiza con los judíos, lo cual estaría muy alejado del terrible futuro que los fundamentalistas auguran para dicho pueblo. Esta peculiar teología agrava el conflicto palestino, siendo un aliado religioso de la visión laica y racionalista del “Choque de Civilizaciones” de Samuel Huntington y Bernard Lewis. Ambos sistemas de creencias promueven y justifican la expansión imperialista en Medio Oriente, con el fin de derrotarlas es necesario conocerlas.

 

Los fundamentalistas afirman que estamos viviendo los últimos días, según sus especulaciones, tal vez falten menos de 50 años. Según Darby (su teólogo de cabecera, quien escribió su obra a fines del siglo XIX) Dios se aparto de Israel por su rechazo al Mesías, ante lo cual decidió fundar, construir y milagrosamente evacuar la Iglesia. Darby divide la Historia Universal en siete épocas o dispensaciones, las cuales son concluidas de forma violenta por Dios, quien de esa forma corrige las desviaciones de la Humanidad, mediante tragedias como La Caída, el Diluvio y la Crucifixión de Cristo. Actualmente (según Darby) estamos viviendo en la sexta o penúltima dispensación, que se cerraría con el establecimiento del Milenio (reino mesiánico de mil años). Es una escatología premilenarista, es decir afirma que el Advenimiento será previo al establecimiento del Milenio.

 

Varias fases precederán al Fin del Mundo: La Reconstrucción del Tercer Templo; El Advenimiento; El Rapto; La Gran Tribulación; La Batalla del Apocalipsis y El Milenio.

 

La condición previa a toda esta hecatombe apocalíptica, es la reconstrucción del templo de Jerusalén (que sería la última Señal de los Tiempos, junto al renacimiento de Israel y la vuelta de los judíos a Tierra Santa). El segundo templo fue destruido por los romanos, en el año 70 d.C., luego fueron frustrados todos los otros intentos de construir el tercer templo. El problema se agudiza ya que Jerusalén es para el Islam la tercera ciudad santa del Islam, su nombre en árabe, Al Quds, significa La Santa, lo cual magnifica la importancia de las fronteras religiosas que recorren las calles de dicha ciudad, donde descansan los recintos sagrados de las principales religiones monoteístas.

 

Para los fundamentalistas cristianos el tiempo de espera se acaba, lo cual vuelve necesario destruir el segundo recinto sagrado del Islam: La Cúpula de la Roca (donde Abraham ofreció a su hijo en sacrificio) en donde se ubicaba el Templo de Salomón y la mezquita de Al-Aqsa (donde según los musulmanes, el profeta Muhammad ascendió a los cielos), con el fin de construir (o según ellos reconstruir) el Tercer Templo de Jerusalén.

 

Una vez reconstruido el templo se producirá el Advenimiento, el Mesías descenderá de los cielos a la tierra ofreciendo la redención para todos los verdaderos creyentes, quienes serán liberados de sus ropas y ascenderán al cielo junto al Mesías, en un evento llamado el “Rapto” y se sentarán junto a Jesús en el cielo alcanzando el “Éxtasis”.

Este evento extraordinario se basa en el siguiente pasaje bíblico:

“Después nosotros los que vivimos, los que quedamos, junto con ellos seremos arrebatados en las nubes…a recibir al Señor en los aires. Y así estaremos siempre con el Señor”. [6]

Este rapto (o arrebato) será súbito, de repente los aviones se estrellarán, los automóviles y los trenes chocaran, mientras los pilotos y conductores que fueron raptados ascenderán al cielo, dejando a sus vehículos fuera de control. Las bolsas y los gobiernos colapsarán. Los que no asciendan, comprobaran entre lágrimas que han sido condenados al fuego eterno y que los verdaderos creyentes tuvieron siempre a la verdad de su lado.

Una imagen muy popular en los hogares fundamentalistas, retrata a un hombre cortando el césped del jardín de su casa, mientras observa asombrado cómo su mujer es raptada hacia los cielos desde una ventana. [7]

Para los judíos habrá solo dos opciones: convertirse al cristianismo y ascender a los cielos como cristianos o una muerte física dolorosa en primera instancia y en segunda, la condena eterna. Según el cálculo de los teólogos fundamentalistas, alrededor de dos tercios de los judíos volverá a negar a Jesús, pagando con sus vidas. Los fundamentalistas cristianos esperan para la los judíos un segundo Holocausto.

 

Los dignos creyentes, se sentarán a la derecha de Dios y podrán contemplar, desde los mejores asientos, un espectáculo digno de un circo romano, en el cual aquellos desdichados oponentes políticos y religiosos son devorados por furúnculos, llagas, langostas y ranas. Dentro de la carnicería los elegidos ven a familiares y amigos, quienes se burlaban sus creencias, lo cual justificaría esta fiesta sádica contemplada desde la Platea Alta celestial. Todo esto ocurrirá durante los siete años de la Gran Tribulación que seguirán al advenimiento, en este período el Anticristo gobernará el mundo.

 

Luego del interregno demoníaco, Jesús volvería a la tierra para derrotar al Anticristo, luego tendrá lugar la Batalla del Apocalipsis, en la cual las legiones infernales de Satanás se enfrentaran a las fuerzas del bien lideradas por Jesús, en el valle de Armagedón, un antiguo campo de batalla cerca de Haifa, a las afueras de Jerusalén. Luego de la batalla, el Mesías victorioso se instalará en la ciudad santa, desde donde reinara por un milenio.

 

El reinado mesiánico dará inicio a la séptima y última dispensación, la cual culminará con el Juicio Final que sellará la historia de la Humanidad.

 

Give War a Chance

 

“Cualquier prédica pacifista previa al retorno [de Jesús] es una herejía…

Va contra la palabra de Dios, es anticristiana”. [8]

 

Como analizamos previamente los fundamentalistas cristianos se basan en el Antiguo Testamento, un libro guerrero. La paz es para ellos una utopía irrealizable o un desafío abierto a los preceptos cristianos. Si estamos viviendo los Últimos Días (como ellos afirman), no debemos preocuparnos por alcanzar la paz en Medio Oriente, sino en sostener los conflictos actuales y garantizar que se lleve a cabo la Gran Guerra profetizada por la Biblia: la Batalla del Apocalipsis. De echo algunos fundamentalistas sostienen que el Anticristo podría ser un pacificador, quien busque confundir a los pueblos elegidos (los Judíos y la Iglesia), complicando todo el plan apocalíptico descrito previamente.

 

Pat Robertson se burla de los proyectos de paz en Medio Oriente: “La idea de que es posible una paz con en mundo musulmán dándoles territorio es una completa ilusión.” [9]

 

Se oponen abiertamente un mundo sin guerras “La Biblia contradice semejante sueño utópico” [10] , la bomba atómica fue profetizada por San Pedro, quien dijo que en el último día “el cielo se disiparía con un estruendo, los elementos se encenderían y se caerían a pedazos, la tierra y todo lo que contienen se consumiría en el fuego” [11] Por supuesto ellos escaparían del holocausto atómico, ya que serían raptados previamente, los tormentos serían sufridos por los apostatas y los incrédulos.

 

A continuación analizaremos la importancia central de Israel para el Fundamentalismo Cristiano, su visión del Islam y sus conflictivas relaciones con otros movimientos cristianos.

 

El Israel Restaurado y la Redención

 

“La redención no sólo significa la redención de Israel, sino la del mundo entero.

Pero la redención de éste depende de la redención de Israel.

De esto se deriva nuestra influencia moral, espiritual y cultural sobre todo el mundo.

La bendición de toda la humanidad provendrá del pueblo de Israel

viviendo en la totalidad de su territorio”. [12]

 

Los sionistas cristianos (Inspirados en Génesis 12,3: “Bendeciré a quienes te bendigan y maldeciré a quienes te maldigan”) creen en la existencia dos pueblos elegidos:

Uno de ellos es el pueblo de Israel, cuya alianza con Dios es eterna, indestructible y continuará por los siglos de los siglos. El otro es el pueblo de la Iglesia, la alianza de Dios con la Iglesia Cristiana, es un mero paréntesis en los planes divinos. Esta alianza será reemplazada y removida de la historia cuando la suceda la resurrección de los muertos.

 

La “restauración” de Israel y su vuelta a ocupar toda la Tierra Bíblica constituyen los dos principales signos de los tiempos, junto al ya analizado Tercer Templo.

Jerry Falwell dijo que la creación del Estado de Israel en 1948 era “el signo más importante del inminente retorno de Jesucristo” [13] . Para Darby, ese día (14 de Mayo de 1948) fue “el más importante de la historia desde la ascensión de Jesús.” [14]

El tele predicador Jerry Falwell en Junio del 2003 sostuvo que “el Cinturón Bíblico en Estados Unidos es el único cinturón de seguridad de Israel hoy en día”. Recordemos que los fundamentalistas aunque celebraban el nacimiento de Israel, cultivaban fantasías genocidas hacia el final de los tiempos.

 

Esa es la causa por la que los Judíos en general e Israel en particular tienen que ser apoyados en todo sentido. El fundamentalismo cristiano estadounidense ve en la instauración del Estado de Israel y el triunfo del fundamentalismo hebreo, parte del proceso de redención del mundo.

 

Su visión del Islam

 

Los fundamentalistas cristianos ven en los musulmanes a los actuales enemigos de Israel y a los futuros integrantes de las huestes demoníacas a ser vencidas por Jesús. Por lo cual no es extraño que sus declaraciones contra el Islam sean muy duras.

Pat Robertson (fundador de la Coalición Cristiana) en un programa de la Christian Broadcasting Network en Noviembre 2002 que se transmite a 180 países, dijo que los musulmanes “son peor que los Nazis”. En el 2003 dijo que el profeta Muhammad (Mahoma) era “un salvaje, fanático, ladrón y bandido”. [15] Jerry Falwell  (fundador de la  Mayoría Moral) en Octubre del 2002, llamó al profeta Muhammad “terrorista”.

Billy Graham, el gurú espiritual de la familia Bush, dijo que “el Islam es una religión malvada y diabólica” [16] . Jerry Vines (líder de la Convención Bautista del Sur, el grupo más numeroso dentro del fundamentalismo) ve a Mahoma como “un pederasta poseído por el demonio”. [17]

 

La oposición de otros grupos cristianos al Fundamentalismo Cristiano y su relación con Medio Oriente

 

Hasta ahora hemos hablado del Fundamentalismo Cristiano, analizando solo su variante hegemónica, veremos a continuación otra vertiente de la corriente fundamentalista. Existen grupos cristianos que se oponen al fundamentalismo y a su accionar pro-sionista,  entre ellos los Menonitas, diversas Iglesias Palestinas y el grupo Identidad Cristiana.

 

Identidad Cristiana es un grupo de fascistas antisemitas, quienes se alejaron del fundamentalismo por su apoyo al sionismo. Según ellos los judíos usurparon el título de pueblo elegido a la raza aria, mientras se apoderaban de la Tierra Santa (que según ellos debía seguir bajo control Británico). Sostienen que el Apocalipsis no se realizara en Medio Oriente sino en los Estados Unidos. Llaman al gobierno federal “Gobierno de Ocupación Sionista”, ya que consideran que esta gobernado por Satanás y los judíos, quienes se dedican a perseguir y a destruir al pueblo elegido (la raza aria). Han formado grupos paramilitares al noroeste de EEUU, donde establecieron sus campamentos armados, para prepararse para dicha batalla. Auguran que en ese entonces, el Gobierno de Ocupación Sionista y el pueblo elegido (o sea ellos) serán aniquilados. Ya no les interesa la infalibilidad de la Biblia, su objetivo es establecer un Estado ario independiente y soberano.

 

Los Menonitas se oponen por principio a toda violencia, es conocida su postura antimilitarista intransigente. Afirman que Israel es el último Estado fundado por europeos. Combaten el carácter racista de dicho Estado y ven a la colonización sionista de Palestina, como una nueva conquista del lejano oeste, en el cual unos combaten con la fuerza y la técnica de su lado, mientras otros enfrentan esa agresión con lo que pueden, con piedras y palos por ejemplo. Para contrarrestar la prediga belicista de los fundamentalistas, los Menonitas citan aquella frase de Jesús: “Quien vive por la espada a espada morirá” [18] .

 

La situación de los cristianos palestinos, al igual que la de los musulmanes (mayoritarios entre los palestinos) y todo aquél que no sea sionista es desesperante. El 22 de Agosto del 2006, algunos cristianos palestinos, publicaron la “Declaración de Jerusalén”, firmada por el Patriarca Latino de Jerusalén, el Arzobispo Sirio Ortodoxo de Jerusalén, el Obispo de la Iglesia Episcopal de Jerusalén y el Obispo de la Iglesia Luterana en Jordania y Tierra Santa. Esta declaración es un manifiesto contra el cristianismo sionista. Allí denuncian que éste se opone a la paz entre palestinos e israelíes y que someten al Evangelio al imperialismo, al colonialismo y al militarismo. Denuncian la alianza entre el Cristianismo Sionista, la Derecha Cristiana estadounidense y el Likud para la dominación y el sometimiento de Palestina, justificada por la exclusividad racial y la guerra perpetua. Finaliza pronunciándose contra el militarismo y la ocupación sionista, que asemeja al Apartheid.

 

El Santo Cruzado y el Nuevo Medio Oriente

 

Hasta ahora hemos visto a varios actores de reparto, pero aún queda un personaje tras bambalinas. Sin duda el lector esperaba impaciente que el actor principal suba escena. Las luces se apagan, se enciende el reflector, se corre el telón, allí esta al fin Él, magnate petrolero, fundamentalista cristiano y neoconservador.

La luz fulgurante ilumina el rostro atónito de George W. Bush, quien por unos instantes se queda quieto y enmudecido en el centro del escenario, mientras la audición lo contempla también en silencio. Luego hace una cabriola, en el intento parece trastabillarse, pero era solo para robarnos unas sonrisas y unos merecidos aplausos.

Correspondamos tan amable gesto rememorando algunos breves pasajes de su historia, en la cual el Petróleo, la Biblia y el lejano Medio Oriente serán al comienzo piezas aisladas, que lentamente comenzaran a formar un extraño rompecabezas.

 

v     El Magnate Petrolero:

Su juventud vivió varios excesos, en las fiestas universitarias recurrentes comenzó con una adicción que no pudo controlar, cayendo en el alcoholismo. Intentó ingresar a la Fuerza Aérea, pero luego optó por desertar, sin rumbo corría rápidamente hacia el abismo. Por suerte su padre (en aquél entonces Director de la CIA) y sus amigos Saudíes estaban allí para rescatarlo. Lo pusieron al frente de una empresa de hidrocarburos, llamada Arbusto (Bush en inglés significa eso) el desastroso manejo que hizo de la misma, llevo a la empresa a la bancarrota, sin dudas George no servia para los negocios, pero ¿que hacer con este espíritu alocado?

 

v     El Fundamentalista Cristiano:

Su pecaminosa alma encontró refugio en el pastor Billy Graham, quien lo acercó a los círculos de lectura y discusión de la Biblia.

George nunca fue un buen estudiante, pero era bueno para él tener un lugar de contención, un grupo de auto ayuda. Es entonces cuando experimenta un fenómeno conocido por millones de estadounidenses, al renacer en Cristo, quien le habló directamente a sus oídos y le encomendó una misión política, la cual al principio desconoce, pero como la Fe es ciega valientemente comienza a cumplirla, al dar los primeros pasos en la arena política. Dijo a sus confidentes: “Dios me ha pedido que me presente a las elecciones; he escuchado la llamada”.

 

v     El Neoconservador:

Solía burlarse de Bill Clinton, de sus travesuras en los Balcanes y de su fuerte intervención en el conflicto palestino. Su receta sería hacer exactamente lo contrario: Si Bill intervenía en la política exterior, el cerraría las puertas, si su antecesor jugaba fuerte en la disputa entre israelíes y palestinos, el simplemente le daría la espalda. Su estrategia se resumía perfectamente en aquella frase: “Si somos arrogantes, así nos consideraran. Pero si somos una nación humilde, nos respetarán” [19] . Pero aún quedaba una nueva conversión en su destino. Luego del 11-S aquella política aislacionista carecía de todo sentido, solo una voz recorría los desconcertados pasillos de la Casa Blanca, la de los neoconservadores. George simplemente no pudo resistir a su canto de sirena.

 

En la particular figura del actual presidente estadounidense, se mezclan dos proyectos para modificar de raíz al Medio Oriente, los cuales por ahora conviven en armonía a pesar de su diversidad.

Uno de ellos se basa en el Destino Manifiesto [20] inherente a la República Estadounidense y a su pueblo. América (EEUU) tiene una misión: llevar la democracia y los derechos humanos a todo el orbe. Esta visión es sostenida por los neoconservadores, movimiento formado en ámbitos intelectuales, integrado por liberales y judíos progresistas, su número es muy reducido, quizás no lleguen a los mil integrantes, no obstante ocupan lugares estratégicos en la actual administración. Buscan occidentalizar el Medio Oriente.

El otro se basa en la interpretación literal del texto Bíblico, es sostenido por los fundamentalistas cristianos. Se cuentan por millones en los Estados Unidos, se organizan en la Mayoría Moral y en la Coalición Cristiana. Tienen presencia en Israel a través de la Embajada Cristiana en Jerusalén. Buscan redimir el Medio Oriente.

 

¿Democracia o Redención?

 

Analicemos el origen y devenir e estos proyectos, ambos relacionados con el Likud (partido de la derecha israelí).

 

El más antiguo es el que sostiene el Fundamentalismo Cristiano, que propone que Israel vuelva a ocupar la Tierra Bíblica, para él reservada. Esta abarca todo el territorio que se encuentra ente el Nilo y el Eúfrates, donde actualmente se encuentran Israel, Líbano, Siria, Jordania, Irak y Egipto. Este ideal fundamentalista nunca estuvo tan cerca de cumplirse como durante la guerra de los Seis Días, en 1967. Israel ocupo la Península de Sinaí, acercándose al Nilo, pero fue devuelta a Egipto en 1979, lo cual significo un golpe demoledor para los fundamentalistas cristianos y judíos.

 

 Este proyecto surge a mediados del Siglo XX y comienza a intervenir activamente en política en 1977, al establecerse la alianza entre el Likud y el Fundamentalismo Cristiano, operada por Netanyahu (quien en 1996 se convertiría en Primer Ministro del gobierno israelí).  Si bien es un proyecto esencialmente celestial, mantiene fuertes lazos con la política terrenal. Algunos fundamentalistas (como Evans) hablan de un Gran Israel, integrado por las conquistas del Líbano, Siria, Jordania, Irak e Irán, el cual una vez establecido arremetería contra Egipto, conquistando así todo el territorio bíblico.

 

El tele predicador Pat Robertson proponía construir una sociedad basada en normas bíblicas [21] , una vez alcanzado en parte ese ideal, Tom De Lay, el congresista republicano que dirige la cámara, promueve “Una visión mundial bíblica en las políticas de Estados Unidos”,  una superación de los objetivos locales. El proyecto del Cristianismo Sionista sería un transvasamiento del cristianismo mesiánico estadounidense, que inundaría de caos, guerra y (finalmente) fe a algunos lugares del mundo. Se proponer partir de la América re cristianizada hacia el Mundo Redimido. Los fundamentalistas poseen un enclave en Israel, para lograr sus objetivos, la Embajada Cristiana en Jerusalén.

 

En 1980 se funda la Embajada Cristiana Internacional en Jerusalén, apoyando la decisión del parlamento israelí (Knesset) que declaró a dicha ciudad como capital eterna de Israel. Esta embajada funciona como núcleo de los cristianos sionistas en Israel, a su vez promueve el turismo bíblico y organiza el Banquete de los Tabernáculos, una importante celebración anual, que conmemora la peregrinación de los judíos hacia la Tierra Prometida. ¿Quien mejor que un pueblo de colonos para agasajar a otro pueblo colonizador?

La Embajada Cristiana ha organizado tres congresos Cristiano Sionistas internacionales. El primero (que contó con la ilustre presencia de autoridades del Apartheid sudafricano) se hizo en 1985 en Basilea (Suiza), donde en 1897 Herzl pidió la creación de un estado judío.  En 1988 fue el segundo, llevado a cabo en Jerusalén. El Tercer Congreso Internacional Cristiano Sionista se realizó en 1996 en la misma ciudad. Estos congresos resolvieron que: El Sionismo Cristiano es el Sionismo Bíblico; Dios dio la tierra de Israel al pueblo judío; Jesús es el Mesías y volverá a Jerusalén, la cual debe permanecer siempre unida.

En su sitio en Internet puede leerse su declaración de principios: “Nuestra creencia es que el deseo de Dios, es que los cristianos a través del mundo sean animados e inspirados a levantase a su papel profético en la restauración de Israel. La Biblia dice que el derecho de las naciones, de los cristianos y de la Iglesia, esta vinculada a la manera en que respondan a esta labor de restauración. Puede ser que nuestro modo de enfocar de vez en cuando implique posiciones políticas, pero en última instancia estas posiciones surgen de principios y convicciones Bíblicas”. [22]

 

El otro proyecto, es el de los Neoconservadores, es el que la administración Bush esta llevando a cabo, busca establecer una base territorial permanente en Irak para desde allí garantizar el flujo de petróleo hacia las necesitadas venas del vampiro imperial. Recordemos aquella frase de Bush: “América es adicta al petróleo de Oriente Medio”. No obstante el otro proyecto (el fundamentalista) permanece como nota de coda, mientras este es ejecutado por los violines del complejo industrial-militar, los señores de la guerra.

 

Analicemos algunas fechas, para entender que la obsesión iraquí de los neoconservadores, es previa a la supuesta relación entre Saddam y al Qaeda, o las nunca encontradas Armas de Destrucción Masiva.

En Julio del 96´ los neoconservadores acercan al Likud (partido de la derecha israelí) un proyecto político que hacen público, se llama: “Una ruptura clara: Una Nueva estrategia para la seguridad del Reino”. Recomendaban abandonar el proceso de Paz de Oslo y sacar del poder a Saddam Hussein.

En Junio del 97´ se crea el PNAC, Proyecto para un Nuevo Siglo Americano (PNAC), el cual exhortaba a aumentar el presupuesto militar estadounidense, ya que dicha nación debía liderar el mundo unipolar de la posguerra fría, esté preparada o no para tal desafío.

A comienzos del 98´ el PNAC publica una carta abierta a Clinton, proponiendo atacar Irak y derrocar a Saddam.

Los atentados del 11 de Septiembre del 2001 fueron el Peral Harbour que estaban esperando [23] , su visión de la política exterior pasó a ser mayoritaria, ganando también para su causa al presidente Bush, quien en el 29 de Enero del 2002, incluiría dentro de su “Eje del Mal” a Corea del Norte, a Irán y a su tan ansiado Irak.

 

Pero, ¿por qué esa obsesión con Irak? Talvez la respuesta sea a su falta de conocimiento total del país, ya que lo poco que conocían provenía de dos sus colaboradores Chalabi, líder del Congreso Iraquí en el exilio (quien afirmaba que existía una pujante y laica clase media esperando la democracia) y del islamólogo Bernard Lewis (especialista en Turquía), quien sostiene que “los árabes son incapaces para la democracia”, por lo cual hay que guiarlos hacia ella, aunque sea mediante la fuerza. De allí su pensamiento de que las tropas invasoras serían recibidas como libertadores, en cambio las flores ausentes se transformarían en piedras.

 

Aquél proyecto se llamó “Un Gran Medio Oriente” (2004), en el cual las sociedades islámicas eran pensadas como las que vivían en los países de Europa del Este, al momento del colapso del Bloque Soviético. Los neocons (con Bush a la cabeza) esperaban que se produjera una Revolución Democrática en la región, con  el Irak occidentalizado como ejemplo, los regímenes islámicos (tiranías según los neocons), caerían como fichas de dominó. Ansiaban de esa forma solucionar los problemas de Israel, mediante un cambio en la relación de fuerzas, que imponga a los palestinos y a los países árabes una situación de hecho, haciendo inútil toda resistencia. Pero ni Irak es Turquía ni Medio Oriente un símil de Europa Oriental. Muchos de los problemas de la posguerra provienen de esta falta de planeamiento estratégico.

 

Una Cruzada contra el Terror

 

En Bush, la adhesión a las tesis neoconservadoras se suman a sus convicciones religiosas previas, lo cual da un imaginario único e irrepetible, que solo podía manifestarse en alguien proveniente del Sur profundo, un cowboy de Texas. A sus ojos el terrorismo no representa una táctica, sino que es una manifestación del mal, carente de todo contexto socio histórico, debe ser combatido en su esencia.

 

En una entrevista con el periodista Bob Woodward sostuvo: “Yo digo que la libertad no es un don de América al mundo. La libertad es un don de Dios a cada uno en el mundo. Y creo que tenemos el deber de liberar a la gente. Me gustaría confiar en que eso pueda hacerse por medios no militares, pero en todo caso es nuestro deber”. [24] Según Bush “Dios no es neutral”, por lo tanto el ataque a las Torres Gemelas ubicadas en territorio estadounidense, tierra mesiánica, sacrosanta y bendecida (God bless América) era un ataque contra Dios y su nación en la Tierra, que no sería tolerado sin una respuesta. En las ruinas humeantes del World Trade Center, le dijo a alguien que no podía escuchar su improvisado discurso “Te oigo y los responsables de esto pronto nos oirán a nosotros”, eran tiempos de una nueva cruzada, la sangre por derramar redimiría la sangre derramada.

 

Luego del 11-S  Bush entendió finalmente, el significado de la misteriosa misión que le había sido asignada, redimir el Medio Oriente, el 6 de Noviembre de 2003 decía: “¿Los pueblos de medio oriente no pueden acceder a la libertad? ¿Millones de hombres, mujeres y niños están condenados en nombre de la historia y la cultura a vivir bajo el despotismo? ¿Serán los únicos que no conozcan jamás la libertad, que nunca puedan elegir? Me niego a aceptar eso” [25] . Esta lucha en pos de una abstracta y avasallante libertad, había engendrado previamente el nombre de la operación militar “Justicia Infinita”, cuyo título terriblemente cruel y preciso, afirmaba a Estados Unidos como juez supremo atemporal. Luego sería renombrada “Libertad Duradera”, otro enunciado no menos escalofriante.

 

Bush fusiona estas contradicciones en su “Eje del Mal” y su guerra contra el terrorismo, pero ¿Cómo se lucha contra un sustantivo? Sería como luchar contra la humedad o los malos olores, es un enemigo que esta pensado para ser confrontado por un largo tiempo a piacere. La guerra contra él no necesita ser ganada, sino simplemente llevarse a cabo, con lo cual el negocio de la guerra esta garantizado.

El terrorismo tiene sus virtudes: carece de ejército y de territorio claramente definidos, esta allí donde queramos verlo, donde necesitemos que este. A mi entender el terror habita en la Casa Blanca, desde donde se proyecta sobre diversos lugares y personas, correspondiendo a las necesidades imperialistas de turno. Esperemos que su sombra no siga nuestros pasos.

 

Conclusión: Biblia y Petróleo

 

Es curioso el devenir de esta historia, donde los extremos se tocan. Si buscamos el origen del término fundamentalismo, no lo encontraremos en los atentados a las Torres Gemelas, sino entre fines del Siglo XIX y comienzos del Siglo XX. Dos predicadores Lyman y Milton, quienes hicieron una fortuna con el petróleo, financiaron la fundación del Instituto Bíblico de Los Ángeles (en 1908), desde donde se reeducaría a los creyentes. Entre 1910 y 1915 publicaron una colección de doce libros de bolsillo, conocidos como “los fundamentos” (de allí el nombre del movimiento) en los cuales bregaban por un retorno a la tradición y una nueva cristianización de América (o sea los EEUU). Enviaron unos tres millones de ejemplares gratuitos a todos los pastores, profesores y estudiantes de teología en Estados Unidos. A un siglo de aquella prediga, es otra vez el petróleo el corazón delator que late y sangra debajo del suelo. La espada se ceba, se sacia, chorrea sangre, porque el Señor de los Ejércitos celebra un banquete [26] .

 

 

 

 

 

 

 

Bibliografía

 

·        Karen Armstrong. Los Orígenes del Fundamentalismo, en el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam. Barcelona: Tusquets, 2004.

 

·        Eric Laurent. El Mundo Secreto de Bush. Buenos Aires: Byblos, 2005.

 

·        Alain Frachon y Daniel Vernet. La América Mesiánica. Buenos Aires: Paidós, 2006.

 

·        La Santa Biblia, versión de Jerusalén, 1976.

 

·        Malcolm Bull. La Teoría del Apocalipsis y los fines del mundo. México D.F.; Fondo de Cultura Económica, 1998.



[1] El Corazón Delator. En Edgar A. Poe, Cuentos. Barcelona: Planeta, 1991.

[2] Josué 10, 13-14-Génesis 15, 17.

[3] Jeremías, 46, 10-Isaías, 5, 25.

[4] Joel 2, 2-Levítico 16, 7.

[5] Gary Bauer, al inaugurar el 44º congreso del Comité de Asuntos Públicos Israelitas-Americanos (American Israel Public Affaires Committe - AIPAC) en abril del 2003.

[6] Tesalonicenses 4,17.

[7] Karen Armstrong. Los Orígenes del Fundamentalismo, en el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam. Barcelona: Tusquets, 2004.

 

[8] James Robinson, tele predicador, citado en Karen Armstrong. Ob. Cit.

[9] New York Times, 11 de Junio del 2003. En Alain Frachon y Daniel Vernet. La América Mesiánica. Buenos Aires: Paidós, 2006.

[10]   Herbert Lockyear, citado en Karen Armstrong. Ob. Cit.

[11] Segunda Epístola de Pedro 3, 10

[12] Eleazar Walkman, rabino del Gush Emunin (Bloque de la Fe), citado en Karen Armstrong. Ob. Cit.

[13] Citado en Karen Armstrong. Ob. Cit.

[14] Citado en Karen Armstrong. Ob. Cit.

[15] New York Times, 11 de Junio del 2003. En Alain Frachon y Daniel Vernet. Ob. Cit.

[16] New York Times, 11 de Junio del 2003. En Alain Frachon y Daniel Vernet. Ob. Cit.

[17] New York Times, 11 de Junio del 2003. En Alain Frachon y Daniel Vernet. Ob. Cit.

[18] Obtenido en www.menonitas.org.

[19] Citado en Alain Frachon y Daniel Vernet. Ob. Cit.

[20] Término acuñado en 1845 por el periodista John O'Sullivan para justificar la anexión de México y el imperialismo norteamericano en Sudamérica.

[21] Karen Armstrong. Ob. Cit.

[22] Obtenido de www.icej.org

[23] El PNAC lamentaba esta carencia de forma pública.

[24] Citado en Alain Frachon y Daniel Vernet. Ob. Cit.

[25] Citado en Alain Frachon y Daniel Vernet. Ob. Cit.

[26]   Isaías, 5, 25.

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